NOBILE Marco; STRAFELLA Francesca Irene

1. Práctica de procesamiento de voz: La entrevista

2. Diseño de sonido del cortometraje Don Giovanni

Resumen

En la secuencia analizada, se presenta la historia de un asesinato. En detalle, se trata de una chica asesinada en una habitación de hotel. Dentro de la secuencia, el padre de la víctima acude al lugar e inspecciona la escena del crimen, experimentando entre presente y pasado, entre realidad e imaginación, rememorando las últimas horas de vida de su hija. El objetivo de nuestro análisis era poner de relieve cómo la presencia (o ausencia) de elementos sonoros diegéticos puede influir en la percepción de las imágenes por parte del espectador.

Escena exterior del hotel

La secuencia comienza con una escena al aire libre en la cuál se presenta el padre de la víctima, que llega en coche al hotel donde tuvo lugar el asesinato. Un primer proceso aplicado fue la gestión de la direccionalidad del audio (balance) con un movimiento sonoro que acompaña la entrada del coche en escena, y al añadir automatismos relacionados con el volumen a la espacialización del audio, se aumenta la sensación de movimiento.

Posteriormente, el encuadre cambia, mostrando al hombre saliendo del coche y caminando hacia la puerta de entrada. En cambio, el coche arranca de nuevo, lo que da lugar a un paisaje sonoro que cambia para adaptarse a la situación. De fondo añadimos un «background» sonoro consistente en gritos de búho. Esto proporciona al espectador una descripción más precisa, situando los acontecimientos narrados en una oscura y fría noche de otoño/invierno, como confirman visualmente las ropas de los personajes.

En el momento en que el hombre abre la puerta del hotel, se empieza a oír la música de la recepción del hotel, incluso antes de que el encuadre cambie a la siguiente escena. El valor del sonido se convierte así en el de experimentar de primera mano el entorno del hombre.

Escena interior de hotel – Recepción

Al entrar en el vestíbulo del hotel, el protagonista es recibido por el recepcionista, que le informa de que el hotel está cerrado debido a la investigación. El hombre se identifica y tras una breve conversación abandona el lugar para dirigirse a la habitación donde tuvo lugar el asesinato de su hija.

A nivel sonoro podemos destacar como la calidad de las grabaciones de audio es más bien baja, con un evidente ruido de fondo. Para solucionar este problema, hemos intervenido en las frecuencias altas, intentando limar el rango dinámico de las señales con un ecualizador y un compresor. Después añadimos fundidos de entrada y salida para que los transitorios fueran menos perceptibles, pero al no conseguir el efecto deseado, decidimos enmascarar la escena, insertando una canción que pudiera remontarse al vestíbulo de un hotel, modificada aplicando un filtro Notch para que pudiera incorporar parte del ruido dentro de las frecuencias aisladas.

Habitación de hotel – Escena 1

El hombre entra en la habitación del hotel y empieza a mirar a su alrededor en silencio, acompañado únicamente por el ruido de fondo del sistema de aire acondicionado. Este ruido, así como los indicios de un crimen cometido recientemente, son detalles vívidos y concretos que confieren realismo a la escena, que transcurre en tiempo presente.

Un rápido vistazo a la escena del crimen revela un objeto, una máscara. En el momento en que el hombre lo recoge, se da cuenta de que era un objeto que llevaba el asesino, y una mirada a su derecha le muestra la figura del asesino reflejada en el espejo. En ese momento comienza el viaje en la mente del protagonista, que intenta revivir las últimas horas de su hija. La transición a la dimensión surrealista queda subrayada por la música: un fragmento de la ópera Don Giovanni de Mozart (A cenar teco m’invitasti) hace que el espectador se dé cuenta de la transición de la realidad a la fantasía. Al principio, la ópera es muy apagada y poco localizada, por lo que el espectador no sabe inmediatamente de dónde procede la música, ni tampoco el protagonista: nuestro objetivo era recrear en el espectador la sensación de desorientación que experimenta un padre que tiene que enfrentarse al asesinato de su propia hija.

Escena Corredor 1

La anulación de todos los demás ruidos ambientales y la ampliación de la gama de frecuencias de la obra hacen que el espectador se dé cuenta plenamente del alejamiento de la realidad, un concepto que también ponen de relieve las imágenes que se desplazan por la pantalla, en las que aparece caminando en la oscuridad por un pasillo hasta una ventana cubierta por una cortina.

Escena de la ópera Don Giovanni

El hombre descubre que hay un botón en el lateral de la ventana, cuya pulsación abre el telón de la siguiente escena: una representación alegórica de los últimos momentos de la vida de su hija. Acompañando al telón que se levanta está la música, la obra que se abre como el telón y revela todo su poder. A nivel técnico, decidimos alternar escenas en las que la cámara está dentro de la sala de luz roja, con música clara y audible, y escenas en las que la cámara está dentro de las celdas individuales, con sonido amortiguado que hace que uno se dé cuenta de la distancia entre el espectador y la persona que realiza la acción.

En el clímax de la acción, en el momento más intenso de la representación, y también de la música, el hombre decide interrumpir la visión y pulsa de nuevo el botón para cerrar el telón. Con la escena, la música también se apaga. El volumen desciende junto con la cortina hasta desaparecer por completo en una coda final reverberante que indica cómo el pensamiento del hombre se ha escapado de su mente, dejando sólo un eco final, y entonces entra de nuevo en el pasillo y regresa a la habitación.

Escena Corredor 2

El hombre, resignado y conmocionado por lo que acaba de ver, decide volver a la habitación. Esta vez, sin embargo, aún no hemos vuelto a la realidad, y la presencia de música electrónica lo subraya. El espectador se sentirá inevitablemente confundido por lo que ve, pero narrativamente queremos dar la impresión de que el padre sigue en su sueño, caminando por un pasillo que conduce a una habitación que se ha transformado en un club.

La música parece distante, pero se amplifica y se hace más clara cuando el hombre vuelve sobre sus pasos, en dirección a la habitación, y luego se hace completamente audible una vez que cambia el punto de vista, mostrando al hombre decidido a entrar en la habitación.

Habitación de hotel – Escena 2

En cuanto el hombre entra en la habitación, la música se detiene de repente, pero la habitación parece diferente: está ordenada y la cama no está manchada de sangre. Esto sugiere que aún estamos en el sueño, idea que se refuerza una vez que se cierra el espejo, al aparecer reflejada la chica asesinada, acompañada por la música.

Durante la escena, la chica habla con su padre, repasando la conversación que mantuvo con su asesino justo antes de que éste llevara a cabo el acto. Una vez más, se adoptaron las mismas técnicas utilizadas en el diálogo anterior (introducción de compresores, ecualizadores y filtros) para intentar limpiar el audio y que las palabras fueran claras. El diálogo termina con el padre intentando agarrar a su hija antes de que pueda salir por la puerta, pero de repente se disuelve, y con él la música, señal de que la ilusión se desvanece, y el hombre debe enfrentarse a la realidad: una hija perdida y una sangrienta escena del crimen.

3. Montaje y doblaje de las voces de un cortometraje

A. Montaje

B. Doblaje

Versión 1

Versión 2: doblaje alternativo para la escena de la cafetería